Luciano Lutereau
Una familia no es un clan
$42.500
PREVENTA
Cantidad de páginas: 148
Peso: 0.21 g
ISBN: 9789874441768
Temática: Psicologia
Dimensiones: 20 x 13
Editorial: Letras del sur
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Producto sin stock
La familia suele pensarse como un refugio, un lugar de pertenencia y cuidado. Sin embargo, también es el escenario donde se transmiten silencios, mandatos, culpas y deseos que muchas veces sobreviven a quienes los originaron. En este décimo volumen de la colección Seminarios, Una familia no es un clan, el autor se pregunta qué ocurre cuando una herencia deja de ser una posibilidad y se convierte en un destino, cuando ciertas lealtades invisibles condicionan la vida de hijos, padres y hermanos sin que estos alcancen a reconocerlo.
A partir de casos clínicos, referencias culturales y conceptos fundamentales del psicoanálisis, este libro se detiene en aquello que se transmite en las familias más allá de las palabras: secretos, mandatos, lealtades invisibles, repeticiones y destinos que atraviesan generaciones. Con la claridad, la agudeza y la cercanía que caracterizan su escritura, Lutereau propone distinguir entre una familia y un clan: mientras el clan exige fidelidad a lo heredado, una familia solo puede sostenerse cuando habilita la diferencia, la transformación y el relevo entre generaciones.
Porque nadie recibe una herencia sin pagar un precio, pero toda vida encuentra su singularidad en la manera de responder a aquello que le fue legado.
A partir de casos clínicos, referencias culturales y conceptos fundamentales del psicoanálisis, este libro se detiene en aquello que se transmite en las familias más allá de las palabras: secretos, mandatos, lealtades invisibles, repeticiones y destinos que atraviesan generaciones. Con la claridad, la agudeza y la cercanía que caracterizan su escritura, Lutereau propone distinguir entre una familia y un clan: mientras el clan exige fidelidad a lo heredado, una familia solo puede sostenerse cuando habilita la diferencia, la transformación y el relevo entre generaciones.
Porque nadie recibe una herencia sin pagar un precio, pero toda vida encuentra su singularidad en la manera de responder a aquello que le fue legado.
